ENCUENTRO: La juventud despertó

De Interés Inicio Noticias

Por: Bryan Ramírez

Tras la segunda guerra mundial los países devastados por la guerra tuvieron que iniciar un proceso de reconstrucción de sus países, en Alemania se podían ver ciudadanos removiendo escombros, en Japón las grandes industrias laboraban sin parar para sacar a flote su nación tras la derrota del ejército nipón frente a los aliados.

Hoy esos países son grandes potencias económicas, la lección más grande la aprendieron a raíz de su pasado doloroso, los llevó a entender que como sociedad tenían que estar unidos para salir de la destrucción que sobrevino tras el fin de la guerra.

Y aunque México no enfrenta un conflicto bélico con otra nación, lo cierto es que un desastre natural provoca los mismo efectos físicos devastadores de una guerra, donde afortunadamente los efectos del terremoto de la semana pasada no fueron tan catastróficos como el sismo de 1985, aunque si le sumamos los estados dañados en el sur del país, deja abierta la emergencia que vive el país y que tardarán varios meses en recuperarse de tan lamentable acontecimiento.

El diario el economista en su portal web, publicó el día viernes, que la empresa de análisis de riesgos Air Worldwide, calcula que el costo de las pérdidas en el país es de poco más de 2,000 mdd, es una gran oportunidad para el gobierno en turno no solo para reconstruir el país, sino de modernizar la infraestructura carretera dañada, mejorar las comunidades e incentivar la inversión en aquellas entidades en las que se necesita reactivar la economía de manera urgente.

Como jóven no me había tocado vivir una emergencia nacional en la que toda una generación se uniera para movilizarse y ayudar a sus conciudadanos, desde el primer momento del sismo los jóvenes crearon redes de apoyo a través de internet, donde las redes sociales cobraron fuerza para organizar rescatistas, centros de acopio, personal médico y ciudadanos que querían ayudar con lo que fuera y como fuera en un momento en el que se necesitaba ayudar a las personas aún atrapadas entre los escombros. Fue asombroso ver la noche del 19 de septiembre a cientos de universitarios reunidos en el Estadio Olímpico Universitario ofreciéndose como voluntarios para apoyar en las zonas más dañadas en Ciudad de México, fue una especie de despertar de toda una generación que se ha enfrentado a un futuro incierto y la falta de oportunidades, los famosos millennials le demostraron a toda una sociedad que las nuevas generaciones están presentes y están dispuestos a actuar en el momento que toda una nación lo requiera, el gobierno mexicano también aprendió una gran lección y debe de entender que un país de jóvenes no puede seguir gobernado netamente por los más viejos, y ese abismal contraste tarde o temprano se verá  reflejada en las urnas.

Las generaciones mayores se pueden sentir orgullosos de los más jóvenes, sus hijos y sus nietos, sepan que jamás estuvimos paralizados ni estáticos, estas nuevas generaciones están dispuestas a todo por diseñar un mejor futuro, muchos salimos de una forma u otra para ayudar  a nuestros hermanos mexicanos más necesitados, aún sin saber a quienes ayudamos, esa es parte de una nueva cultura que tácitamente ya se percibía desde hace años, pero que se materializó con la emergencia que sobrevino con el sismo.

Esa reacción de toda una generación será el principio de un cambio en la percepción de los problemas sociales que nos aquejan a todos, la sociedad seguramente se transformará en una más consciente y preocupada por los demás, y de hecho ya se transformó, ya lo materializó y lo demostró no solo en las redes sociales sino también en las calles, aquel lugar donde los gobernantes verdaderamente le temen a sus gobernados.

No debemos perder la unidad como mexicanos, ni hoy, ni mañana ni nunca, solo unidos como sociedad podremos resolver los problemas que nos aquejan.

 

 

 

 

 

Facebook: Bryan Ramírez

Twitter: @bramirezh

Instagram: bramirezh_