Abren al público ventanas arqueológicas del recinto sagrado mexica

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A través de estas ventanas se podrán conocer el Templo de Ehécatl, el Huei Tzompantli y su torre de cráneos, el Juego de Pelota y la escalinata de un edificio destinado a los dioses de otros pueblos conquistados por los mexicas: el Coateocalli.

Cuenta la crónica que en 1901 el arqueólogo del Porfiriato, Leopoldo Batres, halló en el subsuelo del antiguo Palacio del Marqués del Apartado la escalinata de la plataforma del Coateocalli (la casa donde se colocaba a los dioses de los pueblos conquistados por los mexicas). Durante los trabajos de prospección arqueológica en el edificio neoclásico atribuido al arquitecto Manuel Tolsá, construido en la esquina que formaban las calles Relox y Cordobanes (hoy Argentina y Donceles) entre 1795 y 1805, y que el gobierno de Porfirio Díaz compró y restauró para instalar allí la sede del Ministerio de Justicia e Instrucción Pública, también se localizaron dos grandes monolitos esculpidos en basalto: una xiuhcóatl (serpiente de fuego) y un ocelotl cuauhxicalli, señor de la noche y nagual del dios Tezcatlipoca.

En ese antiguo edificio, ubicado dentro del perímetro del recinto sagrado de México-Tenochtitlan, frente al Museo del Templo Mayor, y que desplanta en uno de los ángulos de la traza original de la antigua urbe mexica, conservada hasta nuestros días, se exhibe públicamente desde ahora la ventana arqueológica que revela dicho hallazgo de principios del siglo XX, en el inmueble a cargo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

De acuerdo con el arqueólogo Raúl Barrera, supervisor del Programa de Arqueología Urbana del Museo del Templo Mayor (PAU), la ventana arqueológica ubicada en el patio interior del palacio mide 12.7 metros de longitud por 4 de ancho y 3.4 de profundidad, y fue “la primera en abrirse al público en el Centro Histórico de la Ciudad de México”.

“La escalinata, delimitada por dos prominentes alfardas, presenta evidencias de 12 escalones construidos con sillares de basalto. En la base de la alfarda, que se ubica en el extremo oeste, se observan los restos de un árbol muerto”, describe Barrera.

Con una ceremonia de apertura al público se anunció también un corredor de ventanas arqueológicas que muestra otros descubrimientos y salvamentos realizados por el PAU durante los últimos 15 años en diferentes predios del Centro Histórico, que han ido completando la fisonomía del recinto sagrado de los mexicas: el Calmécac, el Templo de Ehécatl, el Juego de Pelota, el Huei Tzompantli y los vestigios de las Casas de Hernán Cortés (o restos del palacio de Axayácatl).

El Programa de Arqueología Urbana, integrado por arqueólogos, antropólogos físicos, restauradores y dibujantes, fue creado hace 30 años, en 1991, por el arqueólogo e investigador emérito del INAH Eduardo Matos Moctezuma —el gran ausente en el festejo— y su función ha sido desde entonces sacar a la luz y cuidar los vestigios del antiguo recinto sagrado que permanecen en el subsuelo del primer cuadro de la Ciudad de México.

Este lunes, en el Palacio del Marqués del Apartado, una comitiva gubernamental integrada por el coordinador general de Comunicación Social y vocero de la Presidencia de República, Jesús Ramírez Cuevas, en representación del presidente Andrés Manuel López Obrador; la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto Guerrero; la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo; el director general del INAH, Diego Prieto; y la directora general del Servicio Postal Mexicano, Rocío Bárcena Molina, luego de visitar el Templo de Ehécatl y el Huei Tzompantli, cortaron el listón de la ventana arqueológica del Coateocalli, inauguraron la exposición «Pabellón de Ventanas Arqueológicas» y cancelaron el sello postal México-Tenochtitlan conmemorativo de los 500 años de la rendición del imperio mexica.

El timbre postal reproduce la figura de la mitológica y mutilada diosa lunar Coyolxauhqui, pero a diferencia de la original, plasmada en el monolito que detonó en 1978 los descubrimientos del Templo Mayor, en la pieza filatélica aparece articulada y con una gama de colores distinta. 

Algunos especialistas explican que el carácter fragmentario de la representación de la diosa desmembrada explica el mito creacional mexica y representa las fases de la luna.

Miradas al pasado y al presente

En la ceremonia inaugural, el vocero presidencial expresó: “estas ventanas están abriendo la luz a la antigüedad de esta ciudad, al mismo tiempo que este país está abriendo ventanas y puertas para comunicarse con el mundo (…) se piensa que son vestigios arqueológicos del pasado, que son piedras muertas, ruinas, cuando en realidad son vestigios de lo que somos y de las culturas vivas de los pueblos originarios”.

Po su parte, la secretaria Alejandra Frausto Guerrero señaló: “Las ventanas arqueológicas se van articulando como un gran museo subterráneo que honra a aquellas raíces resistentes (…) conmemoramos la historia y celebramos la resistencia, la de hace 500 años y la de hoy (…), no podemos pensar en la recuperación, conservación o difusión del pasado prehispánico sin el conocimiento, respeto y, sobre todo, dignificación de las comunidades indígenas actuales”, dijo.

La titular de Cultura destacó que la exposición “también es un homenaje a hombres y mujeres que han dedicado su vida a la arqueología, la memoria, la investigación y la restauración”, al tiempo que agradeció a los empresarios Francisco Santoveña y Agustín Otegui que han colaborado con el INAH para resguardar el patrimonio que se encuentra en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

La exposición en Marqués del Apartado

La muestra «Pabellón de Ventanas Arqueológicas» se compone de piezas representativas de los más recientes hallazgos en las inmediaciones del recinto ceremonial: dos cráneos con horadaciones para tzompantli, dos clavos arquitectónicos con forma de cráneos humanos asociados probablemente a la plataforma del Huei Tzompantli, dos reproducciones de los monolitos de un ocelotl cuauhxicalli y un águila cuauhxicalli encontrados en el Palacio del Marqués del Apartado, varias maquetas que reproducen a escala el Calmécac, donde se educaban los pipiltin, hijos de la nobleza mexica; el Templo de Ehécatl, dios del viento; el Juego de Pelota, el Huei Tzompantli y una reproducción interactiva del recinto ceremonial del Templo Mayor; todo ello acompañado por videos didácticos que explican la relevancia de estas edificaciones, la función que tuvieron en la sociedad prehispánica y el proceso de excavación y salvamento que las ha puesto en valor, y que ahora nos permite conocerlas y admirarlas.

La museografía de la exposición estuvo a cargo de la Coordinación Nacional de Museos y Exposiciones del INAH, mientras que la curaduría corrió por cuenta de la arqueóloga Patricia Ledesma Bouchan, directora del Museo del Templo Mayor, y del arqueólogo Raúl Barrera Rodríguez, supervisor del PAU, ambos investigadores del INAH.

Apropiación del patrimonio

De acuerdo con la arqueóloga Lorena Vázquez Vallin, integrante del PAU y jefa en campo en las excavaciones arqueológicas que revelaron el Juego de Pelota y el Huei Tzompantli y la torre de cráneos, el objetivo de estas ventanas arqueológicas y de la exposición es acercar a la gente al patrimonio arqueológico. “Mostrar cómo se excava, cómo se investiga este patrimonio y todo el trabajo que hay detrás”, dice a El Economista.

“Que la gente pueda apropiarse de ese patrimonio por el cual transitamos todos los días, que sea accesible, ya que si no lo conocemos y no lo valoramos, está destinado a perder su vigencia”, añade.

“Conocerlo, entenderlo, valorarlo y apropiarse de este patrimonio es lo que garantizará su permanencia y pertinencia”.

Las ventanas arqueológicas estarán visibles al público por etapas, según se indicó, en principio podrá verse la escalinata del Coateocalli, en Argentina 12; posteriormente el Templo de Ehécatl y el Juego de Pelota, en el predio de Guatemala 16, donde se construye la ampliación del Hotel Catedral, y posteriormente, cuando concluya el salvamento arqueológico, los restos del Huei Tzompantli, en la casona de Guatemala 24, donde se proyecta el Museo Choco Story.

Completa el recorrido del Pabellón de Ventanas Arqueológicas, una exposición fotográfica sobre las excavaciones en el Huei Tzompantli y su torre de cráneos, curada por Raúl Barrera y Lorena Vázquez, que se exhibe en los muros del predio de la antigua Casa de las Ajaracas, en Seminario y Guatemala, cuya autoría corresponde a los fotógrafos Héctor Montaño, Oliver Santana e Ignacio Urquiza.

La exposición «Pabellón de Ventanas Arqueológicas», en el Palacio del Marqués del Apartado (Argentina 12), estará visitable a partir de este 31 de agosto y hasta noviembre, los martes, miércoles, viernes y sábados, de 10:00 a 15:00 horas. El acceso será con el boleto de ingreso al Museo y Zona Arqueológica del Templo Mayor.

¿Sabías que?

El Palacio del Marqués del Apartado se construyó  en la esquina de las antiguas calles de Relox y Cordobanes (hoy Argentina y Donceles) como residencia de Francisco de Fagoaga y Arozqueta, nombrado por Carlos III como Apartador General de Oro y Plata de Nueva España y Vizconde de San José, a su muerte, en 1799, le sucedió su hijo José Francisco Fagoaga y Villaurrutia –Segundo Marqués del Apartado— quien recibió y ocupó la casa hasta 1809, cuando decide mudarse a España anticipándose a la guerra de Independencia.

Visita al Palacio del Marqués del Apartado

  • La exposición estará visitable a partir de este 31 de agosto y hasta noviembre
  • Los días martes, miércoles, viernes y sábados, de 10:00 a 15:00 horas
  • El acceso será con el boleto de ingreso al Museo y Zona Arqueológica del Templo Mayor
  • Argentina 12, Centro Histórico de la Ciudad de México