Palacio Clavijero: un espacio dedicado a la difusión de la cultura

El Palacio Clavijero fue monasterio, colegio y alojamiento de los padres jesuitas durante la época del virreinato. Recibe su nombre en homenaje al Jesuita Francisco Javier Clavijero quien durante un tiempo impartió cátedra en el lugar.

En 1660 se inició la construcción de su templo y en 1757 se edificó el monasterio y el colegio, mismos que recibieron el nombre de “San Francisco Javier”. Funcionó como un espacio religioso hasta 1767, año en que fueron expulsados los jesuitas de todos los dominios españoles y pasó a manos del clero secular.
A través del tiempo, este espacio ha tenido diversos usos; a principios del siglo XIX fue sede del poder legislativo, posteriormente fue una escuela pública, más tarde se convirtió en escuela industrial y después en biblioteca pública, misma que sigue funcionando en la actualidad.
Su arquitectura:
Es de estilo barroco tablerado y está edificado del material típico de nuestra ciudad, la cantera rosa. La fachada principal está conformada por una serie de ventanas rectangulares en sus dos niveles.
Su interior cuenta con dos patios, el principal que es de forma cuadrangular, exhibe en su centro una fuente octagonal, mientras que el segundo es de menor tamaño y de forma rectangular.
Hoy en día este palacio funciona como Centro Cultural y se ha convertido en un espacio dedicado a la promoción y difusión de la cultura y el arte en la ciudad. Además, por sus características arquitectónicas forma parte importante del Patrimonio Cultural de la Humanidad.