Origen de Morelia parte 3

De este modo, solamente transcurrió un año desde la segunda estancia del virrey en Michoacán (Mayo 1540) para, por su mandato de fecha 23 de Abril de 1541, mudar la ciudad de Michoacán y emplazarla en la loma mencionada, lugar donde, con la presencia de los comisionados al efecto y otros invitados, se tomaría posesión del sitio de su asentamiento, la mañana del miércoles 18 de Mayo de 1541.

Estos hechos, como es fácil comprendes estuvieron en el origen del prolongado diferendo entre las dos poblaciones que pretendieron ser la legitima ciudad de Michoacán. No es el caso aquí, reseñar las incidencias de esa sonada querella, solamente diremos que el asentamiento Guayangarense terminó ganando la partida varias décadas después. El decreto pontificio del 28 de Octubre de 1571 ordenó la supresión y extinción de la cede patzcuarense del obispado y al mismo tiempo su traslado en Guayangareo, aunque dicha mudanza no se concretó hasta 1580. Por otra parte, de una carta al Monarca Felipe II, del entonces novohispano Don Martín Eríquez de Almansa, de Diciembre de 1578, se infiere que el rey dispuso entre finales de 1577 y principios de 1578, designar a lo sucesivo como Valladolid a la ciudad del Valle de Guayangareo.

Pero volvamos al principio. Fundada, como quedó dicho, la nueva ciudad de Michoacán el 18 de Mayo de 1541, empezó a alzarse poco a poco, con el concurso indígena como lo disponía el mandamiento del Virrey Mendonza de 14 de Febrero de 1543, dirigido a “Corregidores y personas en quien están encomendados los pueblos”, que estipulaba asignar 24 localidades para que sus pobladores sirvieran en la edificación de las obras urbanas requeridas por la emergente ciudad. Las Leyes Nuevas, promulgadas el año anterior habían abolido legalmente la (encomienda), dando paso a otra forma de apremio a los nativos, el (repartimiento), consistente en la obligación impuesta a los pueblos de proporcionar los indígenas que solicitaban los colonos españoles, los ayuntamientos de las ciudades, etc; para emplearlos en actividades diversas a condición de retribuirles su trabajo.

Durante la segunda mitad del siglo XVI, sobre todo a partir de la séptima década, la nueva ciudad vino a ser beneficiada por los repartimientos de gente de los (pueblos sujetos) a su jurisdicción. Hacia finales del siglo, los colonos de la ya entonces Valladolid, requirieron mucha mano de obra para construir sus moradas, conventos, iglesias, sus obras y edificios públicos.