Encuentro: La personalidad, una pieza clave del éxito profesional

Por: Bryan Ramírez

Trabajar en equipo, ser proactivo e incluso el saber relacionarse con otras personas son aptitudes que las empresas actualmente están buscando para tener un capital humano que aporte de manera eficiente a la organización. El trabajo emocional se está convirtiendo en requisito indispensable para las nuevas contrataciones que hacen las empresas, principalmente las que están conscientes de que la era tecnológica está permeando de manera acelerada la vida empresarial, es necesario que cada vez más los colaboradores estén preparados para una nueva era en la vida laboral. Una de las habilidades fundamentales para el éxito de las empresas del siglo XXI es el trabajo colaborativo, el compartir conocimientos y colaborar con otras personas para alcanzar un objetivo es algo que nuestro sistema educativo no lo fomenta, incluso es todo lo contrario, en las escuelas tradicionales se enseña a los alumnos a competir entre sí por una calificación, desde preescolar hasta el nivel superior. La lucha tácita por ser el mejor y sobresalir ante los demás lleva a que los futuros profesionistas al egresar a enfrentar una nueva realidad totalmente en la vida laboral.

Las diferentes habilidades digitales básicas como trabajar en la nube, uso de herramientas especializadas, o el manejo de diferentes sistemas operativos se está convirtiendo en requerimientos primordiales en los curriculum de los nuevos ingresos a una organización, conocimientos que los millennial y centennial los han adquirido en su día a día, unos porque hemos vivido la transición digital de los últimos 20 años y otros porque crecieron en pleno siglo XXI, siendo nativos digitales. Estos conocimientos digitales les han permitido desarrollar también diferentes habilidades personales muy valiosas, al estar tan conectados e informados de todo lo que sucede en su entorno, han logrado ser más conscientes de los problemas que los rodean, han entendido también la importancia de trabajar en equipo con más personas, ya que al entender un entorno digital saben a la perfección que la información se puede compartir y trabajar sobre ella. Es por ello que el choque generacional con los mayores de 40 años, los cuales no entienden el nuevo entorno digital,y en muchos casos no desean aprender nuevos conocimientos, y quienes los adquieren creen erróneamente que sus conocimientos son únicos y no los comparten, por ende el trabajar de manera colaborativa se convierte en un problema, algo que las generaciones más jóvenes han entendido muy bien. La inteligencia emocional es otra característica importante que irá tomando fuerza en los próximos años en los perfiles que soliciten las organizaciones para contratar a su talento humano, el manejo y control emocional en los colaboradores de una empresa es un factor que se valora mucho, más en un entorno tan cambiante y en el que es necesario ser resiliente y resistir el trabajo bajo presión. Hay que tener muy claro que las nuevas tecnologías irán tomando su curso y desplazando muchas de las actividades humanas en la empresa, no es para temer a dichos cambios, es aquí donde la inteligencia emocional es clave, ya que en el sector público es común ver cómo muchos puestos de trabajo aún existen cuando puede ser sustituido por las nuevas tecnologías, la resistencia al cambio y a la adquisición de nuevos conocimientos lleva a que el sector público se mantenga estancado en muchos procesos, algo que no sucederá en el sector privado, que conforme vayan avanzando las nuevas tecnologías se irán simplificando procesos para hacerlos más eficientes, las características de personalidad son esenciales en la actualidad para que una persona ingrese a una organización o quede fuera de ella.