Encuentro: China y la revolución 4.0

Por: Bryan Ramírez

Durante toda la historia de la humanidad, las grandes civilizaciones lograron su expansión y dominio por los avances tecnológicos que permitieron su auge y desarrollo. Después de la segunda guerra mundial el poder se dividió entre las potencias atómicas de la época, el poderío militar y de expansión territorial

 estaba claramente marcado entre Estados Unidos, que no sufrió ningún daño a su infraestructura en su territorio, lo convirtió de inmediato en una superpotencia, ya que no tuvo que reconstruir su país lo que permitió continuar moviendo su economía sin problemas, de igual forma el poder militar era  inmenso, su ejército estaba desplegado en todos los continentes. Por otro lado estaba la “extinta” Unión Soviética (extinta físicamente, pero ideológicamente funcional con la actual expansión geopolítica de Rusia), que tenía parte de su territorio destruido por la guerra, sin embargo, su expansión y el saqueo a países como Alemania, como una especie de botín de guerra, sumado a su expansión en toda la Europa del Este y al desarrollo de armas atómicas lo llevaron a una rivalidad por décadas con Estados Unidos.

El desarrollo tecnológico está siendo protagonista para el dominio económico, político y militar, la revolución 4.0, que ya está en pleno auge, está marcando el camino para la nueva superpotencia, la nación con el mayor avance tecnológico será la más dominante, al parecer China estaría un paso adelante que Estados Unidos, pareciera que la nación anglosajona se confió demasiado en la innovación que muchas de las empresas de su país fueron tendencia durante la década, sin embargo, los chinos están dominando el mercado de la tecnología a tal punto que se ha convertido en una amenaza real. Una de las empresas que está siendo blanco de los ataques de Estados Unidos es Huawei, irónicamente, nuestro vecino del norte es el mayor promotor del capitalismo mundial y del libre mercado, ese mismo “imperio” decadente es el que está golpeando a una empresa privada para beneficiar a las empresas de su país y de paso intentar frenar, de manera poco exitosa, la expansión del dominio tecnológico de China, una expansión y desarrollo que será muy difícil detener, a menos que la guerra sea la respuesta para detener a la próxima potencia económica, algo altamente probable pero que llevaría al fin de una era, ya que China y Rusia mantiene esa dupla geopolítica estratégica, que les permitiría derrotar sin problemas en todos sus frente a Estados Unidos.

La inversión en inteligencia artificial por parte de China tiene el objetivo de dominar este rubro para el 2030, el gobierno chino ofrece políticas preferenciales e incentivos financieros para todas las  compañías dedicadas al desarrollo de esta tecnología, incluso empresas originarias del gigante asiático están presentando en el mercado gadgets con inteligencia artificial, sumados a la tecnología 5G, que permitirá a empresas a trabajar totalmente en la nube, y en la que el uso del internet de las cosas será parte de la vida diaria, aún en México estamos en una etapa de la adopción de nuevas tecnologías en los centros de trabajo, sin embargo, en un lapso no mayor a una década o menos, las empresas tendrán que ir a la par de la revolución 4.0, no será extraño que sean las empresas chinas las que sean proveedoras de la tecnología necesaria para vivir en total conexión a internet, China se convertirá en la primera potencia económica, política y militar en poco tiempo, el principio evolutivo de las civilizaciones que tienen la tecnología necesaria para su expansión y dominio será nuevamente demostrado con la consolidación del gigante asiático.