Bosque Cuauhtemoc

De acuerdo al libro La Transformación Urbana de Morelia, escrito por Jaime Alberto Vargas Chávez, el Paseo del San Pedro conocido como Bosque Cuauhtémoc, aún hasta principios del siglo XIX se ubicaba a extramuros en la ciudad, hacia su viento Suroriente. El Barrio de San Pedro se ubicaba entre el barrio y la Calzada de Guadalupe y el Acueducto que atraviesa a su límite al Norte; continúo al Barrio de la Concepción, por su costado Surponiente de la antigua Morelia. El autor menciona que el Paseo de San Pedro fue la primera manifestación más importante de cambio de diseño urbano que se da a partir de la segunda mitad del siglo XIX, sustentado en la voluntad política y que transforma de manera trascendente la traza histórica de la antigua ciudad de Valladolid hoy Morelia, lo que dio inicio a la etapa de modernidad emprendida los años 1851, 1852 y 1853. De acuerdo a Vargas Chávez, el Barrio de San Pedro, era un asentamiento indígena con raíces arraigadas y su integración se da a partir del origen mismo de la fundación de la ciudad que fue el miércoles 18 de mayo de 1541. De acuerdo al libro la estructura del Barrio de San Pedro estaba relacionada con el sistema de patrones y tradiciones cristianas, que rigió en el núcleo habitacional, a partir de la instalación del hospital y de la Iglesia como forma de gobierno religiosa y civil, que se regia autónomamente del Cabildo de Valladolid, pero al mismo tiempo dependía de las leyes civiles de carácter general. En 1852, resultado de las políticas locales del gobierno de Epitacio Huerta, y con el objetivo de embellecer por medio de la creación de espacios públicos y la de urbanizar el Oriente de la ciudad bajo el concepto de modernidad, se plantea la construcción de un bosque como el de la Alameda de la capital mexicana. En 1859 el ingeniero belga Willermo Wodon de Sorianne presentó su proyecto para el Paseo de San Pedro que incluía también la Calzada Fray Antonio de San Miguel. El Paseo de San Pedro, ahora Bosque Cuahtémoc, fue trazado con una forma geométrica trapezoidal del bosque, que se ajustó a las condiciones del trazo de la ciudad y el Acueducto; su morfología se puede comparar con el diseño de la Alameda de la capital mexicana, que es el concepto de los jardines franceses. Con el triunfo republicano surgen cambios en la vida social de la ciudad y en la zona se desarrolla el concepto de fincas de verano; mismas que ocupaban algunos de los lotes en los que se subdividió el bosque y de los cuales se conservan cuatro inmuebles, los cuales son; el Museo de Arte Contemporáneo Alfredo Zalce, el Museo de Ciencias Naturales, las oficinas del Desarrollo Integral de la Familia del estado (DIF), que antes era el hospital y la Comisión Forestal del Estado de Michoacán, mismos que pertenecían a los Macouzet. Del templo que quedaba del Barrio de San Pedro se mandó destruir a finales de 1916 por las autoridades de esa época, los muros fueron derruidos de la capilla; se comercializó la piedra y las vigas que se encontraban en buen estado; así como los barrocos de madera fueron vendidos a don Prospero Ávila; comerciante que era propietario de una galera cercana a las orillas del Río Chiquito donde se fabricaba ladrillo y teja. Cuando fue demolida la capilla, se nivelo el terreno hasta dejarlo plano y para su recuerdo, sólo se dejó al frente del templecito una cruz de piedra en el ángulo Suroeste del bosque; que posteriormente también desapareció. Fotografías: Fabían Gómez Fuente: El Cambio de Michoacán http://www.cambiodemichoacan.com.mx/vernota.php?id=65863